La Cámara de Diputados rindió un emotivo homenaje al Papa Francisco tras su fallecimiento en Roma. En una sesión sin grietas partidarias, legisladores de todos los bloques destacaron su legado social, espiritual y político.
La Cámara de Diputados se reunió en una sesión especial para homenajear al Papa Francisco, fallecido a los 88 años en Roma. La noticia conmovió al país y unificó a los bloques políticos en una jornada cargada de respeto y reconocimiento. Se suspendieron todas las actividades parlamentarias previstas, en línea con el duelo nacional de siete días decretado por el Poder Ejecutivo.
Durante la sesión, legisladores de diferentes partidos recordaron a Jorge Bergoglio como un líder con fuerte compromiso social, capaz de dejar una huella profunda en la historia de la Iglesia y del mundo. Algunos, como Julio Cobos, destacaron su carácter reformista, mientras que otros, como Santiago Cafiero o Natalia Zaracho, subrayaron su cercanía con los sectores más vulnerables.
El homenaje fue transversal y emotivo, aunque no estuvo exento de un breve cruce: la posibilidad de que una delegación de diputados viaje a Roma para asistir al funeral generó diferencias. Mientras algunos pidieron evitar gastos innecesarios, otros consideraron que el gesto sería representativo y justo.
Más allá de ese punto, el clima fue de unidad. Eduardo Valdés, amigo personal del Papa, celebró que el homenaje se haya dado con apoyo unánime de los bloques. “Hoy lo lograste, Francisco: la política se puso de acuerdo para honrarte”, expresó. La Izquierda, por su postura histórica, decidió no participar.






