El Gobierno desplazó a un integrante del equipo local luego de que se viralizara una pelea partidaria expuesta públicamente. El episodio generó una fuerte polémica dentro del organismo de atención a jubilados.
El conflicto involucró a dos referentes locales del peronismo que se acusaron mutuamente de mala gestión y clientelismo. La tensión escaló cuando comenzaron a difundirse capturas de mensajes y audios comprometedores.
Desde la dirección central del PAMI tomaron distancia del caso y decidieron apartar al funcionario involucrado hasta que se esclarezcan los hechos. “No toleramos conductas que dañen la institucionalidad”, dijeron.
La intervención del Gobierno apunta a frenar el daño reputacional de un organismo ya cuestionado por demoras en la atención. Mientras tanto, se evalúan nuevas designaciones para ordenar la delegación local.






