La declaración de Ariel García Furfaro, dueño de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo S.A., fue postergada para el viernes 22 de agosto. El empresario se había entregado en la alcaidía de Ezeiza, tras quedar detenido por orden del juez Ernesto Kreplak en la investigación por el fentanilo contaminado.

El miércoles por la noche, García Furfaro se presentó junto a su abogado en la sede penitenciaria y allí pasó sus primeras horas detenido. La expectativa estaba puesta en su indagatoria este jueves, pero finalmente la misma se trasladó para el día siguiente.

La causa ya registra la detención de directivos, accionistas y responsables técnicos de los laboratorios involucrados, señalados por distintas irregularidades en el manejo de sustancias controladas. Con estos avances, la investigación se concentra ahora en definir las responsabilidades de cada uno de los acusados.

En paralelo, el juez Kreplak resolvió que el Ministerio de Salud deje de ser querellante en el expediente, a partir de sospechas sobre posibles omisiones o responsabilidades de organismos públicos en las tareas de control. La medida busca esclarecer el rol del Estado en la supervisión de los laboratorios.