Testimonios de residentes y comerciantes reconstruyen los minutos de pánico que siguieron a la fuga, mientras el fuego avanzaba y la calle se llenaba de humo y sirenas.

Según relataron varios vecinos, todo comenzó con un fuerte estruendo que hizo temblar vidrios y persianas comerciales. Minutos después, una columna de fuego emergió desde la vereda y cubrió la cuadra de luz anaranjada. Muchos decidieron salir corriendo al ver cómo el calor se sentía a distancia y afectaba incluso los pisos superiores.

Comerciantes de la zona contaron que tuvieron que abandonar sus locales sin poder cerrar la caja ni retirar mercadería. Varios automóviles y motos estacionados frente al edificio quedaron envueltos por el fuego.

El tránsito permaneció cortado durante horas mientras los bomberos controlaban el incendio, sellaban la fuga de gas y garantizaban que no existiera riesgo de una explosión posterior. La zona continúa en observación mientras avanzan las pericias y se coordina el retorno seguro de los vecinos a sus hogares.