El sector energético fue uno de los grandes protagonistas de la jornada bursátil en Wall Street, con fuertes subas en las acciones petroleras en medio de expectativas positivas sobre el futuro de la industria.

Los inversores reaccionaron con compras ante la posibilidad de cambios en la oferta global de crudo y una mayor presencia de compañías estadounidenses en regiones estratégicas. Este escenario impulsó no solo a las empresas de exploración y producción, sino también a las firmas de refinación y logística vinculadas al negocio energético.

El movimiento se dio en una rueda mayormente positiva para los mercados, marcada por una mayor apetencia por riesgo. Analistas señalaron que el repunte refleja una revalorización del sector petrolero como activo clave frente a la volatilidad global, aunque advirtieron que persisten factores de incertidumbre a mediano plazo.