Una situación de extrema gravedad se vive en el sur argentino debido a una serie de incendios forestales que obligaron a evacuar a miles de turistas en plena temporada de verano. Las llamas avanzaron con rapidez sobre zonas de alto valor ambiental y turístico, generando operativos de emergencia para resguardar a visitantes y pobladores ante el riesgo que implicaba la cercanía del fuego.

El foco principal se desarrolló en distintos puntos de la Patagonia, donde la combinación de altas temperaturas, sequía prolongada y fuertes vientos facilitó la propagación del incendio. Campings, complejos turísticos y áreas de recreación al aire libre fueron desalojados de manera preventiva, mientras brigadistas y bomberos trabajaron contra reloj para evitar que las llamas alcanzaran zonas urbanas.

Las autoridades provinciales señalaron que el operativo de evacuación se realizó sin víctimas fatales, aunque reconocieron importantes daños ambientales. Además, se reforzó la presencia de fuerzas de seguridad y equipos de emergencia, y se solicitó a la población extremar los cuidados ante el alto riesgo de nuevos focos.