En una nueva referencia a la crisis venezolana, Donald Trump aseguró que podría considerar un viaje al país sudamericano si las condiciones de seguridad mejoran. La frase “creo que en algún momento será seguro” llamó la atención por tratarse de un destino que durante años fue considerado de alto riesgo para funcionarios estadounidenses.
El exjefe de Estado de Estados Unidos señaló que la situación actual aún es delicada, pero dejó entrever que ve un posible cambio de escenario a mediano o largo plazo. La afirmación se inscribe en un contexto de redefiniciones políticas y de fuerte presencia internacional en los asuntos internos de Venezuela.
Analistas interpretan la declaración como un mensaje político que busca mostrar expectativa de estabilización, aunque sin plazos concretos. También destacan que una eventual visita sería un gesto inédito en la relación bilateral y podría tener impacto en la dinámica regional.






