La liberación de presos políticos en Venezuela motivó una fuerte reacción desde .Washington, donde las autoridades estadounidenses la presentaron como un éxito de su política exterior y un componente clave de su estrategia para impulsar cambios en el país caribeño.
Según declaraciones oficiales, la salida de varios de los detenidos se enmarca en una serie de gestos que, en conjunto, buscan fomentar una transición más amplia hacia el respeto por las libertades civiles y la apertura política. En ese sentido, desde la Casa Blanca afirmaron que estas liberaciones son un paso adelante, aunque subrayaron que aún quedan desafíos importantes.
La administración estadounidense sostuvo que continuarán trabajando con socios internacionales y organizaciones de derechos humanos para monitorear la situación en Venezuela y asegurar que se respeten los procesos democráticos. Esta lectura política busca reforzar la posición de Estados Unidos como actor influyente en la región y como interlocutor clave en el derecho internacional aplicado a crisis de este tipo.






