La caída sostenida de los nacimientos en la Argentina se consolida como una de las transformaciones sociales más relevantes de los últimos años. Desde 2020, la cantidad de nacimientos se redujo en más de un 25%, confirmando una tendencia que se profundiza año tras año y que modifica la estructura demográfica del país.
Especialistas señalan que el fenómeno responde a múltiples factores: la postergación de la maternidad, cambios culturales en los proyectos de vida, la precarización laboral y las dificultades económicas para sostener familias numerosas. A esto se suma un mayor acceso a métodos anticonceptivos y a la educación sexual, que impacta directamente en las decisiones reproductivas.
El descenso plantea desafíos de largo plazo para el sistema previsional, el mercado laboral y las políticas públicas, en un escenario donde el envejecimiento poblacional avanza más rápido de lo previsto.






