La falta de sustitución por marcas nacionales en productos técnicos dispara el presupuesto escolar para los más grandes.

La canasta escolar de secundaria alcanzó los $68.593 debido a un factor clave: la dependencia de componentes extranjeros. Bolígrafos, resaltadores y carpetas técnicas han visto sus precios escalar hasta un 26%, muy por encima del promedio de los productos básicos de primaria.

Damián Di Pace, de Focus Market, explicó que en este segmento los comercios tienen menos capacidad para absorber los costos de reposición. Al no existir una oferta masiva de marcas económicas para ciertos útiles específicos de secundaria, el consumidor queda cautivo de precios que reflejan la inestabilidad de los costos de importación.

Esta situación genera una desigualdad marcada en el acceso a materiales de estudio. Mientras que en los primeros años de escuela la competencia entre marcas ayuda a contener los precios, en la adolescencia el presupuesto se dispara, convirtiendo el estudio secundario en una carga financiera pesada.