El oficialismo busca perforar el núcleo duro del peronismo con una agenda basada en la seguridad y el orden económico.

El conurbano bonaerense, especialmente la Tercera Sección Electoral, es el terreno más hostil para el libertarismo, pero también donde Karina Milei ha decidido intensificar las recorridas. La estrategia consiste en fortalecer a los referentes de distritos como La Matanza, Lomas de Zamora y Quilmes.

A través de actos de afiliación y presencia en barrios, el oficialismo intenta canalizar el hartazgo social hacia una estructura política organizada. Karina Milei entiende que no alcanza con el fenómeno de redes sociales; se necesita «tierra» y fiscales para cuidar los votos en 2025.

Este despliegue ha encendido las alarmas en los intendentes del PJ, quienes ven por primera vez una fuerza de derecha con llegada directa de la Casa Rosada intentando disputar el territorio de manera sistemática y profesional.