Un sorprendente fenómeno natural se registró en el Golfo San Matías, frente a la costa de Río Negro, donde más de un centenar de tiburones bacota fueron detectados nadando en aguas abiertas. Las imágenes fueron captadas con un drone y rápidamente despertaron el interés de científicos y especialistas en fauna marina.

El registro fue realizado por un piloto de drone y divulgador ambiental que logró filmar desde el aire la enorme concentración de estos escualos. Según indicaron investigadores, los ejemplares observados miden entre 2,5 y 3 metros de largo y pueden pesar entre 80 y 100 kilos.

Especialistas en biología marina explicaron que este tipo de agrupaciones podría estar vinculado a momentos clave del ciclo de vida de la especie, como procesos reproductivos o desplazamientos en busca de alimento. Sin embargo, aún se investiga qué factores exactos motivaron esta concentración en la zona.

Los investigadores aclararon además que el tiburón bacota no representa un peligro para las personas, ya que no existen registros de ataques a humanos en el país. Por el contrario, remarcaron que la especie enfrenta amenazas por la pesca y la presión humana, lo que refuerza la importancia de proteger estos ecosistemas marinos.