El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó que eliminará progresivamente los planes sociales vigentes y avanzará hacia un nuevo esquema centrado en la generación de empleo. La iniciativa busca transformar la asistencia estatal en oportunidades de inserción laboral.

Según se informó, los actuales programas serán reemplazados por políticas activas que incluyan capacitación, intermediación laboral y vínculos con el sector privado. El objetivo es que quienes hoy reciben ayuda puedan acceder a trabajos formales y sostenibles en el tiempo.

Desde el Ejecutivo porteño señalaron que el cambio responde a la necesidad de actualizar el sistema y hacerlo más efectivo, priorizando la inclusión productiva por sobre la asistencia directa. También remarcaron que se mantendrá un acompañamiento durante la transición para evitar que los beneficiarios queden desprotegidos.

La medida abre un nuevo escenario en materia social en la Ciudad y plantea desafíos en su implementación. El éxito del programa dependerá, en gran parte, de la capacidad de generar empleo genuino y de garantizar que la transición no afecte a los sectores más vulnerables.