Una nueva jornada de protesta protagonizada por organizaciones sociales volvió a poner en tensión los accesos a la Ciudad de Buenos Aires, con cortes simultáneos en puntos neurálgicos como el Puente Pueyrredón, Puente Saavedra y la Autopista Buenos Aires-La Plata. La medida generó demoras, desvíos y un fuerte impacto en el tránsito durante gran parte del día.
Las agrupaciones denunciaron un deterioro creciente de la situación económica y social, con pérdida de ingresos, aumento del desempleo y reducción de la asistencia estatal. En ese contexto, los reclamos se centraron en la restitución de programas sociales y en la apertura de instancias de diálogo con el Gobierno.
Uno de los focos principales de la protesta se dio en Avellaneda, donde se registraron escenas de quema de neumáticos y una fuerte presencia de manifestantes. Las imágenes reflejaron el nivel de malestar y la escalada del conflicto en un escenario marcado por la tensión entre organizaciones y autoridades.
Desde los sectores convocantes advirtieron que la jornada forma parte de un plan de lucha más amplio y que las medidas podrían intensificarse si no hay respuestas concretas. Así, el conflicto social suma un nuevo capítulo y se instala como uno de los principales desafíos en la agenda política actual.




