La decisión de la ANMAT de clausurar el laboratorio Eczane Pharma S.A. puso en foco la necesidad de fortalecer los controles sobre la industria farmacéutica. Las irregularidades detectadas en la planta incluyeron problemas estructurales, deficiencias en los procesos productivos y ausencia de registros que aseguren la calidad de los medicamentos.
Especialistas señalaron que este tipo de incumplimientos puede afectar directamente la eficacia y seguridad de los productos, lo que resulta especialmente delicado en medicamentos como los anticonceptivos, cuyo correcto funcionamiento es clave para la salud reproductiva, y los analgésicos, ampliamente consumidos por la población.
La ANMAT indicó que continuará realizando inspecciones y controles en otros laboratorios del país, al tiempo que recordó que el cumplimiento estricto de las normas sanitarias es obligatorio y fundamental para preservar la salud pública.






