La UTA elevó el tono de su reclamo salarial y advirtió que la falta de respuestas podría derivar en medidas de fuerza. El gremio exige una recomposición inmediata para compensar la pérdida de poder adquisitivo.
Las negociaciones con las empresas no lograron avances significativos, mientras el Gobierno busca mediar en el conflicto. El problema se agrava por el contexto económico y la discusión sobre subsidios.
De no alcanzarse un acuerdo, el servicio de colectivos podría verse afectado, con impacto directo en la movilidad urbana. La situación genera preocupación tanto en usuarios como en autoridades.




