Diversas organizaciones sindicales decidieron presentarse ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para intentar frenar la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. La denuncia apunta a que las medidas vulneran derechos laborales básicos y compromisos internacionales asumidos por la Argentina.

El reclamo sostiene que la reforma implica un retroceso en garantías históricas de los trabajadores, como la protección frente al despido y la libertad sindical. En ese marco, buscan que el organismo internacional intervenga ante lo que consideran una avanzada sobre derechos adquiridos.

La estrategia sindical también refleja la escalada del conflicto entre el Gobierno y los gremios, que ya se expresó en protestas y judicializaciones. El escenario abre un nuevo frente internacional que podría aumentar la presión sobre la administración nacional.