La vicepresidenta Victoria Villarruel habilitó a la senadora Anabel Fernández Sagasti a participar de manera remota en una sesión clave. La legisladora cursa un embarazo avanzado y cuenta con una restricción médica que le impide viajar. La decisión fue tomada mediante un decreto excepcional que aún debe ser avalado por el pleno.

El permiso permite que la senadora intervenga con voz y voto en el debate legislativo. Su participación adquiere relevancia en un contexto de fuerte paridad entre oficialismo y oposición. Cada voto resulta determinante para el resultado final de la sesión.

La medida generó repercusiones políticas, ya que podría influir directamente en el tratamiento de proyectos sensibles. Mientras tanto, el Senado deberá definir si ratifica la autorización. El escenario mantiene la incertidumbre sobre el desenlace de la votación.