El Gobierno nacional impulsa cambios en la Ley de Manejo del Fuego que generan fuerte debate. La normativa vigente establece restricciones estrictas sobre el uso de tierras afectadas por incendios. En particular, impide modificar su destino durante décadas para evitar maniobras especulativas.

La propuesta oficial apunta a flexibilizar esas limitaciones incorporadas en 2020. Entre los cambios, se analiza eliminar o reducir los plazos que impiden desarrollar actividades productivas o inmobiliarias. Esto permitiría intervenir más rápidamente sobre terrenos incendiados.

La iniciativa despierta preocupación en sectores ambientales. Advierten que podría incentivar incendios intencionales para cambiar el uso del suelo. El debate se mantiene abierto en el plano político y social.