La presión de los gastos esenciales sobre los ingresos de los trabajadores volvió a niveles cercanos al máximo registrado desde el comienzo del gobierno de Javier Milei. Según un informe de la consultora Eunomia, el Índice de Presión sobre el Presupuesto Familiar llegó en junio a 108,6, apenas por debajo del récord de 109,5 registrado en abril de 2024.
La diferencia entre ingresos y gastos se amplió significativamente desde enero de 2024. Mientras los gastos esenciales acumularon una suba del 227,6%, los salarios registrados aumentaron 201,5%, dejando una brecha que refleja la pérdida de capacidad de compra de las familias.
El impacto es especialmente fuerte en los hogares que alquilan, donde el índice alcanzó un récord de 135,6. En estos casos, la canasta de gastos aumentó 308,7% desde enero de 2024, muy por encima de la evolución de los salarios.




