El endeudamiento de los hogares continúa creciendo pese a las alternativas de refinanciación ofrecidas por los bancos. Según un informe de PensarLab, el 58% de los argentinos tomó un préstamo, utilizó crédito o financió gastos durante los últimos meses.
Una parte importante de ese financiamiento se utiliza para cubrir necesidades básicas: el 26% de quienes recurrieron al crédito lo destinó a alimentos, el 21% a gastos cotidianos y el 15% al pago de servicios, impuestos u otras obligaciones. Además, un 14% utilizó el dinero para cancelar deudas anteriores.
La situación se refleja también en la morosidad bancaria, que alcanzó el 12,9% entre las familias en julio, el nivel más alto de la serie iniciada en 2010. A su vez, solo el 34% de los deudores cree que podrá saldar sus obligaciones, mientras que el 37% considera que no podrá hacerlo.




