YPF cerró el tercer trimestre de 2026 con una ganancia neta cercana a los US$1.200 millones y un EBITDA ajustado de US$2.503 millones, el segundo resultado más alto de su historia para ese indicador, con un crecimiento interanual del 84%.

El desempeño estuvo impulsado por el aumento de la producción de petróleo no convencional en Vaca Muerta, la reducción de los costos de extracción y los resultados del negocio de refinación, mientras que las inversiones de la compañía alcanzaron los US$1.287 millones entre julio y septiembre.

La producción de petróleo shale promedió los 224.000 barriles diarios durante el trimestre y llegó a 245.000 barriles por día en octubre, en tanto que la empresa proyecta continuar ampliando su capacidad productiva y avanzar con nuevos proyectos de infraestructura energética.