El Senado se prepara para una votación ajustada sobre el proyecto que modifica la ley de tierras y habilita una mayor participación extranjera en la propiedad rural. El oficialismo confía en reunir los votos necesarios, aunque el escenario es incierto por posibles ausencias y presiones políticas sobre legisladores indecisos.
La iniciativa impulsada por el Gobierno apunta a eliminar los límites vigentes, que hoy restringen la compra de tierras por parte de extranjeros a un 15% del total. Con la reforma, se habilitaría una apertura mucho más amplia, con controles principalmente a nivel provincial y nacional en casos específicos.
En este contexto, cada senador se vuelve determinante: el resultado podría definirse por uno o dos votos, lo que refleja la fuerte polarización política en torno al proyecto.




