Un informe del Instituto Periferias reveló que el 42,3% de los habitantes de barrios populares dejó de comer durante un día entero por falta de dinero. El relevamiento incluyó más de 5.000 casos en 15 provincias y expuso la gravedad de la inseguridad alimentaria.

La falta de ingresos también aparece en otros indicadores: el 75,4% de los consultados aseguró que el dinero de su hogar no alcanza para cubrir los gastos mínimos, mientras que el 53,8% afirmó que en algún momento se quedó sin comida.

Además, el 67,8% señaló que tuvo que comer menos de lo necesario por falta de dinero y el 57,3% dijo haber sentido hambre sin poder alimentarse. El 83,7% manifestó preocupación por la posibilidad de no contar con alimentos suficientes.