Una encuesta ubica al Presidente con 37,2% de respaldo, aunque seis de cada diez argentinos reclaman cambios. El escenario combina apoyo consolidado con malestar extendido.
El informe sugiere que el oficialismo mantiene un núcleo duro, pero tiene dificultades para ampliarlo. La situación económica condiciona la percepción social.
Esto abre interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para revertir la tendencia.




